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Inversión y Garantías Constitucionales

En el actual proceso de cambios económicos y sociales que vive la sociedad cubana, se destacan no pocas incongruencias que al final, llevarán todos los recursos y esfuerzos invertidos al mismo vertedero donde han ido a parar los demás intentos actualizadores o reformistas precedentes.

No se trata de una cuestión de inquina personal contra la dirección del país, la que considero incapaz de hacerlo mejor por razones geriátricas y filosóficas. El problema fundamental que enfrenta el llamado nuevo modelo económico y social cubano, es ante todo legal.

Una Carta Magna heredada de la era estalinista y modificada para mal en el año 2002 con adiciones fundamentalistas extemporáneas (Art. 3. “… El socialismo y el sistema político y social revolucionario establecido en esta Constitución, probado por años de heroica resistencia frente a las agresiones de todo tipo y la guerra económica de los gobiernos de la potencia imperialista más poderosa que ha existido y habiendo demostrado su capacidad de transformar el país y crear una sociedad enteramente nueva y justa, es irreversible, y Cuba no volverá jamás al capitalismo.”)

Precisamente con el proyecto de la zona franca del Mariel, convidando a los inversores capitalistas con el ofrecimiento de múltiples beneficios, se desdice el gobierno comunista del artículo mencionado. La realidad suele mostrarse dura con los fanáticos.

Pero no todo queda ahí, la ley de la inversión extranjera está sujeta a artículos tales como el 9. a)  “- dirige (el Estado) planificadamente la economía nacional.” El articulo 14 expresa que “En la República de Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista (estatal) de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y en la supresión de la explotación del hombre por el hombre.” El 15 “Son de propiedad estatal socialista de todo el pueblo: a) las tierras que no pertenecen a los agricultores pequeños o cooperativas integradas por estos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales tanto vivos como no vivos dentro de la zona económica marítima de la República, los bosques, las aguas y las vías de comunicación.” “b) los centrales azucareros, las fábricas, los medios fundamentales de transporte, y cuantas empresas, bancos e instalaciones han sido nacionalizados y expropiados a los imperialistas, latifundistas y burgueses, así como las fábricas, empresas o instalaciones económicas y centros científicos, sociales, culturales y deportivos construidos, fomentados o adquiridos por el Estado y los que en el futuro construya, fomente o adquiera.” “16. El Estado organiza, dirige y controla la actividad económica nacional conforme a un plan que garantice el desarrollo programado del país,…” “17. El Estado administra directamente los bienes que integran la propiedad socialista de todo el pueblo;…” “18. El Estado dirige y controla el comercio exterior.” Y por último, como elemento jocoso, mencionaré solo las primeras líneas del Artículo 21 “Se garantiza la propiedad personal sobre los ingresos y ahorros procedentes del trabajo propio…”. Generosos que son los comunistas.

Para los que alguna vez pensaron que con los lineamientos surgidos del VI Congreso del Partido Comunista Cuba daría un vuelco a tanta cerrazón ideológica, desde el principio este documento dejó claro que, por lo menos mientras los miedos al cambio imperen, todo no será más que otro experimento en el largo camino que lleva del socialismo al capitalismo.

“Lineamiento 01. El sistema de planificación socialista continuara siendo la vía principal para la dirección de la economía nacional,…” “Lineamiento 03. En las formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales.” “Lineamiento 05. La planificación abarcará el sistema empresarial estatal, la actividad presupuestada, las asociaciones económicas internacionales y regulará otras formas de gestión no estatales que se apliquen…”.

Si a todos estos impedimentos legales se le suma la espada de Damocles que pende sobre los inversores en el Artículo 25 de la ley de leyes, “se autoriza la expropiación de bienes, por razones de utilidad pública o interés social y con la debida indemnización.”, nos damos cuenta de que todas las garantías que supuestamente ofrece la Ley No. 118 de la Inversión Extranjera no bastan para disipar las dudas sobre el riesgo que conlleva meterse de cabeza en la boca del caimán, más cuando esta ley regula lo que la propia Constitución niega, por muy elástica que sea su interpretación. ¿Será que ahora hay capitalistas buenos y capitalistas malos? Que San Marx los coja confesados y conceptualizados.

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Abogado y periodista independiente, miembro de la Corriente Agramontista de Abogados Independientes. Director del Centro para el Análisis de Políticas Públicas Libertad y Desarrollo. Escribe para el Diario de Cuba. Participó como candidato a delegados (concejales) en las elecciones municipales del Poder Popular en el 2015.

puchochaviano@hotmail.com

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