Etiquetas

Una etiqueta se utiliza generalmente para realizar una descripción, poner precio, nombrar inequívocamente un evento, bien se puede decir que es un adjetivo, aunque sea sustantivo en ocasiones. Personalmente una forma especial de utilizar las etiquetas es para aislar lo determinante de las personas; lo que también se le llama pros y contras, como si fuese además una herramienta psicológica para evitar predisposiciones personales.

Contagiosamente entre países y regiones la política, es una de las actividades que más “etiquetas” genera, y ocasionalmente no hacen sino generar daño y malas interpretaciones, limitar potencialidades personales o frenar el desarrollo social. Personas que tengan opiniones diferentes entre un grupo en el que todos siempre están de acuerdo es cuestión de tiempo que sean “etiquetados” quizás de forma incorrecta si buscaban criticar constructivamente y pasa a ser mejor opción el silencio que la iniciativa.

Durante la vida las personas comienzan a explorar durante diferentes etapas nuevas zonas de conocimiento, cambiando de lugar de residencia o trabajo, y en cada lugar donde perteneces a una jerarquía estructurada u organizada terminas realizando actividades afines con tu entorno, de otra forma quizás debes de cambiar de lugar o profesión con el paso del tiempo, pero siempre queda tú historia en forma de “etiquetas” que puede definir tu futuro pues hay quien observe tu pasado interesadamente en la búsqueda de sus propios intereses etiquetados.

“Yo no creo en etiquetas”, creer que una persona por su raza, sexo, diversidad de pensamientos pueda ser mejor o no para desempeñar una profesión es “etiquetar” incorrectamente. Quien ayer tenía 10 años y taló un árbol, mañana puede ser fundamental en GreenPeace. Quien hace un año trabaja en Alphabet dentro de otro puede trabajar en Apple. Quien ayer participó en un desfile y twitteó en contra del aborto mañana puede que decida realizarlo. Quien ayer fue tu mejor amigo mañana puede ser tu mayor enemigo. Dramáticamente las personas pueden cambiar su destino y poseer descripciones contradictorias, pero no es sino indicador de su evolución.

Por lo que, si elige alguien para trabajar junto a usted, no tiene que ser y pensar igual en todos los aspectos, pero sí tiene que ser bueno en su trabajo, en lo que se necesita que realice, fijarse en demasía en cómo etiquetarle es quizás el gran error que cometa y deje pasar a quien mejor se desempeña. No solo sucede en el ámbito laboral, también buscando pareja o compañía, en tu recuerdo de la conversación que sucedió solo una vez o aquel vídeo temático colgado YouTube.

Es necesario tener una visión global siempre que se pueda, no atascarse en esa etiqueta que no le gusta o que no comparte, es mejor fórmula para el mejoramiento humano despojarse de criterios y construir respetando las diferencias. Es quizás la única forma en la que se puede coexistir y no ser egoísta para avanzar en lo que es importante y bueno para todos, o al menos para la mayoría. No relacione equívocamente a unas etiquetas con otras, algunos suelen hacerlo para que así sea apreciado por los demás y le confunden. Siéntase libre al ser usted, deje ser libres a los otros.

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Estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Camagüey, apasionado de la Ciencia y la Tecnología. Seguidor de la neutralidad de la red e Internet, promotor de las libertades y derechos humanos así como la libertad de expresión.

haniel@gmail.com

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