HomeArtículosEl lado oscuro de un concurso musical que “Suena en Cuba”

El lado oscuro de un concurso musical que “Suena en Cuba”

Partiendo de la realidad que se evidencia en Cuba, hoy en día, en torno a la crisis cultural, nace la idea de un proyecto encaminado a “rescatar las tradiciones” y a la vez “atraer la atención del público”, esencialmente juvenil que contrarrestara la empobrecida, poco atractiva, y poco creativa propuesta televisiva; es entonces que surge «Sonando en Cuba». La idea empieza a moverse en función de lograr atrapar primeramente a un público que luego lo respaldara, para de ahí lograr sus objetivos propuestos; ello conllevó a tener que «copiar» de otros concursos de música en el mundo tales como: La Voz de México; España; EE.UU; entre otros.

Es importante que se conozca que con este artículo no pretendo dar a entender mi desacuerdo con el mismo; al contrario, me parece muy buena la idea, pero en lo que si no estoy de acuerdo es en que un concurso como éste se preste para asuntos ajenos a sus intenciones reales que son las de buscar talentos ocultos en la población. En su lugar, “Sonando en Cuba” se ha dedicado subliminarmente a promover asuntos políticos del gobierno socio-comunista actual; pero peor aún es que está promoviendo la injusticia social debido a la falta de profesionalidad y parcialidad de las personas del jurado.

Evidentemente, al tomar la lógica de los concursos extranjeros, este proyecto fue ganando cada vez más en popularidad; por lo que el primer objetivo se cumplió, pero poco a poco fueron incorporándosele aspectos de la política interna del país que sin perder público, fueron «opacando» este espectáculo. Me refiero concretamente, a que se aprovechó el carácter popular para sacar en los spots: el apego que se le exige al pueblo a la ideología socio-comunista; la rendición de tributo a los “mártires de la Revolución”; el apoyo a las figuras importantes del estado y el gobierno; entre otras. Mientras que por otro lado, un programa que estaba entre los primeros del ranking de televidentes en el país, tuvo un cierre de «injusticia y parcialidad de los jueces para con las concursantes que resultaron finalistas»; ello provocó posteriormente una avalancha de comentarios desfavorables a través de todas las redes sociales, e incluso por la propia prensa nacional escrita, radial y televisiva.

Se comentó abiertamente de la parcialización del jurado para con la concursante Yuslaisi Miranda (de occidente), debido a que la misma posee “influencias” por ser la hija de una cantante reconocida de uno de los grupos famosos del país como son «las Anacaona»; además de ser la cantante de una de las hijas de Adalberto Álvarez (uno de los miembros de peso en el jurado). En mi opinión, considero impropia una culminación injusta para un espectáculo que ya se robó la atención del público cubano, pero sobre todas las cosas me admira la falta de implicación de las autoridades del ICRT (entidad rectora de la radio y la televisión cubana). Considero que lo ocurrido nunca más deba repetirse, porque sin lugar a dudas este hecho, que a la vista de la prensa nacional no se ha pronunciado críticamente, está ofendiendo al pueblo cubano.

Hubo “buena intención inicial con el concurso”, pero la verdad es que deslució en la noche final, a la que asistieron únicamente «los invitados autorizados» (militantes de la UJC, el PCC, “seleccionados”, etc.), en tanto se negó la entrada a los familiares de los propios concursantes finalistas; esos que siempre estuvieron para apoyarlos. En fin, hubo de todo un poco en ese concurso, lo que provocó la insatisfacción de mucha gente; esa que ha sido privada de las mejores satisfacciones a causa del ideal utópico de sus gobernantes.   

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Licenciado en Psicología General. Egresado de la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba en 2014. Joven de Granma, miembro de Juventud Activa Cuba Unida (Jacu), pertenece al equipo de formadores y en la organización es responsable de investigación.

ivanrene41287@gmail.com

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