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El método del silencio: Un enseñanza de Martí para nuestra lucha

La experiencia de los últimos días con nuestra Academia 10/10 de Somos + me hace pensar que realmente tenía razón el apóstol cuando hace alusión al necesario secreto en que han de prepararse las acciones. En su carta inconclusa a Manuel Mercado, el 18 de mayo de 1895, Martí dice: “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”

Este texto, muchas veces citado, nos brinda un método: el método del silencio, al parecer de indiscutible aplicación en la realidad que nos ha tocado vivir. Pero no es este el único documento en el que nuestro Martí aborda esas ideas, al referirse a los trabajos para la constitución del Partido Revolucionario Cubano, Martí afirma: “Ni el riesgo de los habitantes de Cuba, y el sigilo indispensable en una obra revolucionaria viril, permiten, por dar miel a la vanidad, que se saque al público lo que se ha de quedar para la almohada…”.

Por esa misma razón los preparativos de la guerra necesaria se mantuvieron bien en secreto, el Plan de Fernandina llevaría a Cuba tres barcos con numerosas armas y suministros, hombres y los principales jefes, con el fin de reiniciar la lucha por la independencia, pero los detalles de la preparación del alzamiento eran conocidos por muy pocas personas, entre las cuales se encontraba el coronel Fernando López, quien, en contra de las órdenes recibidas de Martí, declaró como material de guerra las cajas de pertrechos y las embaló con las cápsulas descubiertas, además de cometer “indiscreciones” que revelaron la parte del plan que conocía.

Sin embargo, el gobierno español nunca concibió cómo se habían podido adquirir tales recursos en sus mismas narices, y advirtieron, demasiado tarde, de que la labor del Partido Revolucionario Cubano y de su delegado, José Martí, iba muy en serio.

Lo cierto es que Martí se reveló como un hábil conspirador, ducho en evadir al espionaje de los enemigos declarados y de los ocultos, y en tejar los hilos de aquella trama, que pese al fracaso de Fernandina pudo salir adelante, bajo el criterio martiano de que “… los métodos han de ser callados; y los fines, públicos”.

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Miembro del movimiento Somos +, directora del proyecto Academia 10/10 de este movimiento, Máster en Ciencias de la Educación, graduada también de Licenciada en Historia, de Licenciada en Estudios Bíblicos y Teológicos, de Licenciada en Enfermería, de Profesora de Informática y de Técnico de nivel medio en Contabilidad. Escribe artículos de opinión para el blog del movimiento Somos +, así como para otros medios. Es miembro activo de la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD) y participante del proyecto #Otro18.

joannacolumbie@gmail.com

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