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La cara oculta de los servicios de salud en Cuba

Los servicios de salud en Cuba son gratis, pero cuestan y pueden ser peligrosos. Tienen carencias materiales, mala praxis e indolencia.

Pedro esperó ocho meses por una operación de próstata, el Hospital Joaquín Albarrán no tuvo posibilidad de hacerlo antes. Las condiciones higiénicas en que le realizaban los cambios de la sonda uretral durante esa espera, le legaron una bacteria de la que se desprendió luego de dos años de tratamiento y varias intervenciones quirúrgicas  –extracción de un testículo, cistotomía y esclerosis de la uretra- consecuencia de dicha bacteria y de los meses que estuvo con sonda.

Cuando le hicieron la biopsia de la próstata, al momento de extraerle el apósito, hubo que esperar dos horas porque no había guantes. La doctora de guardia le dijo a su esposa que se lo extrajera ella misma.

Pedro también conoce otros casos. Habla de Carlos, un artemiseño de 33 años que anda con sonda desde los trece pues en una operación de la vejiga le destrozaron la uretra. Y de Antonio, de 75 años que, en una operación de la vejiga, en Matanzas, le dejaron algún material quirúrgico en su interior que le provocó una gangrena y fue imprescindible extraerle hasta los testículos.

Francisco, campesino de 84 años, ingresó con fuertes dolores abdominales. Llevaba en ese momento trece días sin comer. Al segundo día del ingreso aún no lo habían medicado ni alimentado por ninguna vía. El anciano falleció al tercer día mientras intentaban reanimarlo y alimentarlo mediante suero.

Los anestesiólogos que participaron en la operación de Pedro no revisaron su entrevista y pretendían operarle con raquídea y no mediante anestesia general. Por la misma razón, desconocían que tiene glotis anterior, por lo que se precisaba un tubo endo-traqueal específico.

Apunta: “Teóricamente se hacía la limpieza de la sala y el baño en la mañana. Dos salas. Entre enfermos y acompañantes eran 32 personas para 2 lavamanos, 2 tazas sanitarias y un área de duchas. De noche los papeles cubrían las tazas y a las 10 p.m. quitaban el agua.” Depender de la alimentación del hospital es pasarla mal. Al ingresar hay que llevar cubo para el baño, cubiertos, vaso, toalla, jabón, ventilador, etc.

Su familia gastó en transporte en ese tiempo, más de cinco mil pesos. Sume la alimentación durante el ingreso y durante las consultas donde esperaban, él y su esposa, hasta seis horas para ser atendidos.

Marcia Hernández ingresa en el Hospital Nacional con fuertes dolores abdominales, dos días después la operan de una oclusión intestinal. Es necesario operarla de nuevo, por una peritonitis aguda producto de la perforación del colon durante la cirugía primaria. Luego de año y medio de operada, Marcia tiene aún la traqueotomía hecha pues necesita de una operación para normalizar su tráquea y en Cuba no existe el equipo para realizarla.

Norge Rodríguez acude al Hospital Militar con dolores intestinales. Le dicen que son solo gases. Horas después parten para el hospital Manuel Fajardo. Le detectan tres perforaciones en el colon y una peritonitis aguda. Le operan de urgencia y sale con una colostomía, la que horas más tarde es retirada, pues se había procedido mal. Cinco días después de operado entra en convulsiones. Era necesario ponerle oxígeno, pero a esa cama no llega el oxígeno, lo pasan a la de enfrente y tampoco hay, en la tercera ya Norge había fallecido.

Janet la esposa de Marcos González dio a luz en el Hospital Gineco-obstétrico González Coro. La cama donde la ubicaron no contaba con sábanas y las enfermeras le pusieron un pedazo de papel de estraza. En dos horas ningún médico la revisó. La subieron de urgencia para el salón con una severa hemorragia. “Fue necesario comprar bombillo para el baño, frazada de piso, cubo y escoba para que limpiaran la sala en condiciones”.

Sin embargo, Nora, una amiga, parió ese mes en el CIMECQ (Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas). Aquello es un hotel cinco estrellas, pero es un centro para los dirigentes y sus familiares. ¿Por qué Nora es atendida en el CIMECQ si ella ni trabaja y Janet no? Sencillo, la tía de Nora tiene contactos en las altas esferas.

La esposa de Marcos es Licenciada en Enfermería, con un Master en Salud Publica y dos post grados en Alemania.

El nieto de Gricelia Quintero ingresó en el Pediátrico del Cerro y esta manifiesta: “Las noches me las pasaba cazando pequeñas cucarachas que salían de no sé dónde, y que subían por la cama de mi nieto. Y eso que es un hospital infantil”.

La cuantiosa ayuda internacionalista y la huida de médicos buscando mejores condiciones de vida y de trabajo han mermado de manera considerable la atención médica en el país. A pesar de lo descrito, el Ministerio de Salud Pública se atreve a declarar: “Cuba continuará compartiendo sus modestas experiencias a través de la cooperación sin dejar desprotegidos los servicios de salud del país.”

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Miembro del Consejo Nacional del movimiento Somos +, bloguero. Ha publicado trabajos en el Diario digital 14ymedio y es escritor del blog del movimiento. Graduado de Técnico Medio en Dirección y Planificación de la Economía.

pednika51@gmail.com

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