HomeArtículosLa Cámara de Diputados sentó en el banquillo de los acusados a Dilma Rousseff

La Cámara de Diputados sentó en el banquillo de los acusados a Dilma Rousseff

Una comisión elegida en la Cámara de Diputados del Congreso Federal de Brasil integrada por 65 diputados  procedió a considerar la solicitud de iniciar el proceso de destitución parlamentaria (impeachment) a la presidenta Dilma Rousseff.

Dicha comisión decidió por 38 votos a favor y 27 en contra, remitir el caso a la Cámara de Diputados para que decidiera si el proceso  continúa o se le pone fin.

A la presidenta brasileña se le acusa de haber maquillado las cuentas para encubrir el déficit público (pedaladas fiscales, como lo llaman en Brasil).

De acuerdo a lo que está establecido en la Constitución brasileña, a la Cámara Baja le correspondería votar las recomendaciones aprobadas por la comisión.

Para que  el proceso siguiera adelante, los diputados partidarios del impeachment requerirían 342 votos a su favor de los 513 que integran el órgano legislativo. Los diputados partidarios de que se le pusiera fin al proceso  contra  Rousseff  necesitarían 171 votos.

Como  los partidarios de la presidenta perdieron en  la votación en la Cámara Baja, le corresponde al Senado decidir si  somete a  Rousseff  al proceso de impeachment.  Para que esto sea efectivo, el Tribunal Supremo tendrá que entregar el procedimiento a seguir que indique el tiempo fijado para ello. De confirmarse el proceso, este podría  cumplimentarse  a principios de mayo.

Si el Senado, como es casi seguro, votase por mayoría simple aceptar el caso, la presidenta brasileña sería inmediatamente suspendida al comienzo del juicio, y el vicepresidente Michel Temer se convertiría en presidente en funciones.

El senado tiene 180 días para llevar a cabo el juicio, que sería presidido por el presidente del Tribunal Supremo, Ricardo Lewandowski.

Debido a la crisis política que vive Brasil, los analistas consideran que dicho proceso será rápido y no tendrá que esperar necesariamente los 6 meses fijados para el juicio político.

La Cámara de Diputados del Congreso Federal, en una votación histórica, aprobó el 17 de abril por 237 votos a favor y 137 en contra, iniciar el  impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff.

 En la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, dada a conocer por los diferentes medios oficiales cubano el 18 de abril se asegura que   “han consumado, en la Cámara de Diputados, el primer paso de lo que constituye un golpe de Estado parlamentario contra el gobierno legítimo de la presidenta Dilma Rousseff”.

Más adelante, en la citada declaración de la cancillería cubana se  afirma que “se trata de un ataque basado en acusaciones sin pruebas ni fundamentos legales contra la democracia brasileña y contra la legitimidad de un gobierno electo en las urnas por la mayoría del pueblo”.

Dicha declaración no explica que la acusación contra la mandataria brasileña se fundamenta en un posible delito de responsabilidad por la manipulación de las cuentas públicas y en otro de maquillaje fiscal, sumado a los escándalos de corrupción que acosan a su Gobierno por  los que  se ha visto directamente afectada.

La votación abrumadora alcanzada por la oposición en la Cámara Baja, es una muestra de la pérdida de apoyo de la presidenta  en el seno del parlamento brasileño

La teoría enarbolada por la izquierda castro-chavistas del golpe de Estado que el Congreso brasileño urde contra Dilma Rousseff, carece de toda credibilidad. En la Constitución brasileña, el impeachment es un proceso político-legal y el Congreso es la instancia legislativa que decide y tiene la última palabra sobre si debe prosperar o no.

La ley del juicio político es amplia y, al parecer, no hay nada ilegal desde el punto de vista jurídico por ahora.

El  impeachment contra Dilma Rousseff se basa en ciertas prácticas ilegales de la mandataria y su equipo económico para equilibrar el presupuesto a base de recurrir a préstamos de bancos públicos.

Contrario a lo que se esperaba, los diputados, en los dos días de debate previos a la votación, no se centraron en estos temas tan complejos, como se preveía. Los legisladores  contrarios a Rousseff se refirieron a la ingente crisis económica que ahoga el país, al desempleo creciente,  la falta de popularidad de la mandataria y a la corrupción del Caso Petrobras.

 La votación de la Cámara de Diputados  a favor del juicio político coloca a una derrotada Rousseff a un paso de salir del Palacio Planalto. Es otro fuerte golpe a la deteriorada figura delexpresidente Luiz Ignacio Lula da Silva y al maltrecho ciclo de gobiernos de izquierda en la región.

“El voto del sí para iniciar el impeachment contra  Rousseff es la forma concreta de combatir el proyecto de poder del Partido de los Trabajadores”, dijo, al anunciar su voto, el diputado Luiz Heinze, del partido PP, que hasta la semana pasada era aliado del PT.  Dicho planteamiento debe entenderse como el sentir de los 237 legisladores que votaron a favor del juicio político contra la mandataria.

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Periodista independiente. Se ocupa de las Relaciones Internacionales del Partido Solidaridad Democrática.

osmar@aulasabiertas.com

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