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Un salto a la democracia

Por mucho esfuerzo que hacía Eneida, no lograba explicarle a su hija adolescente, Beatriz, qué caracteriza a una democracia, era una de esas tareas sin adecuada base de orientación para la actividad a la que se han acostumbrado los profesores en Cuba, solo les habían “dictado” la tarea el día anterior y se había quedado con todas las dudas propias de su edad, pero la profe no pudo explicarle mucho, solo les dijo: busquen en la Wikipedia. Ni Eneida, ni la profe ni Beatriz podían hablar por experiencia propia de lo que significa democracia, por una sencilla razón: en Cuba no hay democracia.

La palabra democracia proviene del griego antiguo y fue acuñado en Atenas en el siglo V a. C. a partir de los vocablos dḗmos, que puede traducirse como pueblo y krátos, que puede traducirse como poder o gobierno.

En Cuba varias razones podrían fundamentar la ausencia de democracia. Los funcionarios del más alto nivel no son elegidos ni nombrados por el pueblo y siguen en manos del Partido Comunista, el único partido que existe y que tiene prohibido, al menos en teoría,  postular candidatos, pues su misión es exclusivamente la orientación del proceso de transformaciones sociales en marcha a través del trabajo político-ideológico de sus militantes, quien debería postular es la población. Existe una brecha entre los procesos participativos en Cuba. Cuanto más subes, el sistema se pone menos democrático.

Según un informe de The Economist Intelligence Unit (EUI) en el que cuantifica para la BBC con un índice de 0 a 10 el estado de la democracia liberal en el mundo, Cuba es el peor país de América Latina con un 3,52. El reporte considera la “democracia popular y participativa”, como define el gobierno cubano su sistema político, como un “régimen autoritario”. Por su parte la ONG defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) ha denunciado de forma recurrente los atentados contra las libertades por parte de las autoridades cubanas.

El escenario cubano es ese, sin embargo hace pocos días pude vivir otra realidad: la democracia en Perú. Iba cargada de expectativas ante la posibilidad de observar las elecciones en ese hermoso país, pero mis expectativas quedaron pequeñas ante la abrumadora realidad y tres aspectos saltan a la vista como parte de esta experiencia.

En primer lugar, algo tan perdido en Cuba: la libertad de opinión. En Perú todos sabían qué clase de proyecto político querían y por quien pretendían  votar, lo expresaban libremente, nadie se sentía cuestionado por ser de izquierda, derecha o de centro, todos desde sus puntos de vista querían un Perú mejor.

En segundo lugar: la libertad de prensa: Cansados hasta lo zumo nos encontramos los cubanos de cambiar los pocos canales de la TV y encontrar las mismas versiones oficialistas de cualquier realidad, ningún periodista está autorizado a dar su versión, ningún diario puede publicar sin pasar por la censura.

En tercer lugar: la libertad de expresión. Desde nuestra llegada a Lima, comenzamos a escuchar sobre las manifestaciones contra Keiko Fujimori, los mítines de cada candidato y hasta tuvimos la oportunidad de participar en el de Pedro Pablo Kuczynski (PPK). La alegría era manifiesta en todos los rostros, estaban allí por convicción, no por obligación, totalmente diferente a las concentraciones realizadas en Cuba. La juventud peruana se veía a gusto con su candidato, del que conocían sus propuestas y su plan de acción.

Aun cuando sea evidente que toda democracia puede y debe perfeccionarse, Perú me dejó emociones encontradas, por una parte una agradable sensación al saber que estaba viviendo un momento histórico de esa nación y por otro lado  la dolorosa impresión, pero certeza al fin, de que evidentemente, Cuba debe dar un salto a la democracia, al menos para mí, no le queda otra alternativa posible.

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Miembro del movimiento Somos +, directora del proyecto Academia 10/10 de este movimiento, Máster en Ciencias de la Educación, graduada también de Licenciada en Historia, de Licenciada en Estudios Bíblicos y Teológicos, de Licenciada en Enfermería, de Profesora de Informática y de Técnico de nivel medio en Contabilidad. Escribe artículos de opinión para el blog del movimiento Somos +, así como para otros medios. Es miembro activo de la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD) y participante del proyecto #Otro18.

joannacolumbie@gmail.com

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