HomeArtículosAún se esperan los cambios

Aún se esperan los cambios

Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos  anunciaron de forma simultánea el 17 de diciembre del 2014 su decisión de restablecer relaciones diplomáticas. El posterior retorno del resto de los cinco espías, la excarcelación de Alan Gross y el inicio de proyectos bilaterales, proporcionó una luz de esperanza al pueblo de que  la situación del país cambiaría a gran velocidad y vendrían reformas en beneficio de la ciudadanía.

Más de cincuenta han sido los años de albergar esperanzas y éste último, que parecía prometedor, transcurre de igual manera por lo que si se analiza bien, el resultado solo ha sido seguir entreteniendo al pueblo.

La normada canasta básica se mantiene igual a pesar  de que los medios de difusión masiva anuncian el aumento de la producción de alimentos. Los productos industriales continúan con altos precios y no siempre pueden ser adquiridos por el desabastecimiento constante en la red minorista. Lo mismo sucede con los productos alimenticios, que aunque se pueden comprar en ambas monedas, siempre debe ser al equivalente del CUC, (moneda equivalente al dólar).

Para colmo de males, cuando aún ni siquiera había finalizado la reunión de la Asamblea Nacional, a alguien se le ocurrió poner en marcha un conjunto de medidas para limitar los precios en los agros con la única finalidad de imposibilitar a productores e intermediarios que ganen mucho dinero. De inmediato comenzaron las inspecciones y decomisos a los camiones que trasladaban productos hacia la ciudad, provocando así que los agromercados se vieran desiertos los últimos días del año. Ojalá los acuerdos que benefician a la ciudadanía se llevaran a cabo con tanta rapidez.

Las calles y avenidas principales, con excepción de la Quinta Avenida, el Paseo del Malecón y algunas calles del Vedado, siguen esperando una reparación con calidad, a pesar de que los taxistas que por ellas circulan cumplen puntualmente con el pago de sus impuestos.

En cuanto a la asistencia médica, el personal que labora en los hospitales y policlínicos sufren tanto como los pacientes la falta de recursos, la sobrecarga de trabajo y la mala atención a sus necesidades.

Con el receso escolar del fin de año, descansaron alumnos y maestros del deterioro de paredes, puertas y ventanas de las aulas, de la poca higiene de los baños y de las indisciplinas de educadores y educandos en la mayoría de las escuelas.

Solo un aspecto despertó júbilo en la población: la puesta en marcha de la conexión de Wi-Fi  y acceso a Internet, lo que sumado a la aplicación IMO,  ha logrado la comunicación entre muchas familias para que puedan verse por unos minutos y mantenerse en contacto, claro está, abonando un alto precio, que  para algunos bien vale la pena.

En términos generales se puede asegurar que éste fin de año ha sido el más triste  que ha tenido la población cubana. Fue notable ver las calles los días veinticuatro, veinticinco y treinta y uno vacías, sin el ir y venir de los ciudadanos alegres por el acontecimiento y la satisfacción de celebrar la finalización de doce meses de trabajo y sacrificio.

Lo triste será que en este nuevo año seguirán las campañas en contra del bloqueo, los comentarios sobre los grandes logros que no se ven por ningún lado, los proyectos y planes que no se cumplen ni dan seguridad de vida a los ciudadanos, los derrumbes de edificios y viviendas después de las lluvias, la constante escapatoria de los cubanos hacia cualquier país del mundo buscando  mejorías de vida, la censura, la represión y persecución a personas pacíficas, el racismo y la discriminación  de géneros.

Cuba sigue como dice el estribillo de una vieja canción…”el cuartico está igualito”.

Rate This Article

Periodista Independiente y activista del Comité Ciudadano por la Integración Racial (CIR). Realizó cursos de periodismo en la Universidad Internacional de Florida (FIU).

bloguerosdeaulas@gmail.com

No Comments

Leave A Comment