HomeAulas AbiertasArtículoLa corrupción: herencia de un sistema socialista
La corrupción - imagen

La corrupción: herencia de un sistema socialista

El salario básico de un trabajador promedio es de 500 pesos en moneda nacional o 20 pesos en moneda convertible. El 90% de los trabajadores promedios enfrentan un serio problema: el no poder costearse de forma pareja y equilibrada todas las necesidades básicas entre las que se incluyen alimentos, vestimenta y artefactos electrodomésticos.

Según una broma típica de los trabajadores estatales, cuando llega el fin de mes comienza un enorme dilema al tratar de estirar lo que no tiene elasticidad: el sueldo; porque en la mayoría de las ocasiones, si te compras un ventilador no te puedes comprar un par de zapatos, si te compras el par de zapatos no te puedes comprar una muda de ropa y si te compras la ropa, no comes.

Esta batalla que libra más del 90% de los trabajadores estatales es una de las consecuencias más evidentes de la decadente economía cubana, de una dictadura que aborrece y desprecia el desenvolvimiento de los crecientes negocios individuales a los que busca desaparecer por completo, debido a que representan un peligro contra su ambiguo y obsoleto método de control interno que consiste en producir una relación de dependencia económica con la población.

La compañía NationMaster colocó a Cuba, en su informe del año 2015, en el último puesto (176) a nivel mundial de su lista de salarios promedios mensuales. Esta situación ha ido empeorando ya que Raúl Castro declaró en 2017 que el país estaba entrando en periodo de recesión.

Esta realidad ha obligado a muchos cubanos a buscar maneras de suavizar el peso que cargan en la espalda, pero ¿a qué costo? Esas maneras o como también pudieran llamarse maniobras evasivas en las que se invierte en múltiples ocasiones gigantescas sobredosis de peligro, amenazan la integridad moral y física de las personas por una simple razón: el régimen comunista obliga a sus trabajadores a incurrir en delitos como la malversación de fondos públicos y robos para luego tener algún mecanismo de control sobre ellos.

Sin dudas, la corrupción que se ha generalizado en el país tiene como base los bajos salarios. La errónea política económica que el gobierno cubano se empeña en mantener solo acrecienta la miseria humana. En tanto no se despenalice la creación de riqueza como única vía al desarrollo económico, Cuba seguirá aumentando sus niveles de pobreza.

Rate This Article

Joven activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), tuitero y editor audiovisual. Reside en Santiago de Cuba.

ernestoaulasabiertas@gmail.com

No Comments

Leave A Comment