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Un encuentro inolvidable

Un encuentro notable

Una soleada mañana del mes de diciembre del año que murió, tuve una experiencia notable en la villa del Yayabo (Sancti Spíritus) al centro de la isla de Cuba, 380 km al este de La Habana. Me encontré con un grupo de amigos que compartían un taller sobre equidad de género, impartido por la facilitadora Tahirí Rivero del Centro de Gestión del Conocimiento.

El estatuto de la mujer cubana es algo muy complejo. La isla ha estado anclada en tradiciones patriarcales desde su origen. La mujer tiene que enfrentarse directamente al machismo. La violencia de género es una realidad: mujeres abusadas física o psicológicamente se ven a montón. Se ven obligadas a trabajar de sirvientas profesionales y/o sexuales. Este flagelo no es responsabilidad exclusiva de los hombres, muchas mujeres profundizan este machismo.

El problema se ve también en la educación. Desde que son niños, a los varones los educan diferente. La madre, por regla, no les enseña a lavar o cocinar. Les dice que los hombres son de la calle y que deben jugar béisbol, tirar piedras y aprender a fajarse. Se les excluye del trabajo doméstico porque “ellos no saben hacer nada bien”, mientras que ellas son campeonas olímpicas en la materia.

En el taller de equidad de género tengo una colega brillante. Antes yo me concentraba en su belleza: alta, delgada, de una agilidad felina propia de su juventud, cabello negro, ojos grandes y rasgos faciales delicados. La veía como la “hembra” que cualquier “macho” desearía tener. Después comencé a valorar su maestría pedagógica y habilidad comunicativa, sus talentos, su destreza en el manejo de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones. Valoré su diálogo, que no duerme, las palabras precisas que usaba y su sonrisa perfecta. Por último, aprecié sus conocimientos sobre la equidad de género. Al concluir la acción de capacitación, otros compañeros y yo nos encontramos desarmados ante esta muchacha culta, virtuosa, que diseccionaba al machismo con agilidad quirúrgica.

Los participantes coincidimos en que la equidad de género era muy importante. Aprendimos que esta significa que mujeres y hombres, independientemente de sus diferencias biológicas, tienen derecho a acceder con justicia e igualdad al uso, control y beneficio de los mismos bienes y servicios de la sociedad, así como a la toma de decisiones en los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.

Se trata de la aceptación de las diferencias entre hombres y mujeres, buscando un equilibrio en el que ninguno de ambos sexos se beneficie de manera injusta en perjuicio del otro. La equidad de género es un problema desde el inicio de la historia de la humanidad. Desde aquel entonces la mujer no tenía derecho a ser escuchada ni a opinar. Equidad de género también implica el uso correcto de los recursos destinados por género; es decir, por ejemplo, invertir en medicamentos de acuerdo con el tipo de enfermedades según el sexo.

El sexo se define como las diferencias entre hombres y mujeres dadas por su condición biológica y fisiológica. Estas diferencias tienen que ver principalmente con características
cromosómicas, hormonales, genitales y reproductivas. Género se define como el conjunto de atributos sociales que se le asignan a las personas (formas de comportarse, valores, normas,
actividades a realizar, recompensas, su lugar en el mundo), según haya sido identificado como hombre o como mujer. Dichos atributos son socialmente construidos, por lo que cada cultura, según la época y el grupo social, le da un sentido diferente a lo que significa ser hombre y ser mujer.

El tratamiento equitativo debe ir más allá del origen étnico de la persona. En Cuba no se valora a la mujer por sus cualidades y virtudes; y eso constituye una forma de discriminación hacia la mujer.

En resumen, fue un encuentro notable que jamás olvidaré y que marcará sin dudas un punto de inflexión en mi vida, el cual modifica la mirada que tenía sobre las mujeres.

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Licenciado en Biología por la Universidad de La Habana con máster en Ciencias de Ecología y Sistemática Aplicada por el Instituto de Ecología y Sistemática de Cuba. Ha trabajado como director del Museo de Historia Natural de Sancti Spíritus, Jefe del Área de Investigación Cultural Dirección Provincial de Cultura de Sancti Spíritus, profesor universitario con la categoría de Auxiliar. Obtuvo Premio en Divulgación Científica en los Concursos Nacionales Pinos Nuevos 1999, La Edad de Oro 2001, La Rosa Blanca 2002 y 2006, y La puerta de papel 2008; y Sendero de Luz 2009, 2010 y 2015, de la Biblioteca provincial Rubén Martínez Villena por haber sido el escritor más leído en 2008, 2009 y 2014.

ahernandez@aulasabiertas.net

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